YA COMENZÓ EL “PADRINAZGO POLÍTICO” PARA DETERMINADOS JEFES POLICIALES

LA PLATA. Los intendentes jugarán importante rol en la renovación de la Policía bonaerense ya que serán clave a la hora de analizar los legajos de los potenciales candidatos para ascender y constituir la plana mayor de las departamentales, las distritales e incluso la titularidad de las comisarías, pero según una fuente Scioli tendrá la palabra final.
El segundo mandato de Daniel Scioli como gobernador comenzará en medio de la designación de integrantes en la cúpula de la Policía Bonaerense y de los habituales ascensos anuales de varios jefes con aspiraciones de asumir en cargos inmediatamente superiores.
Tras el retiro de Paggi, y el ascenso de Hugo Matzkin como máxima autoridad de las Policías de Seguridad de la Provincia, se vienen algunos desplazamientos y los nombramientos de otros jefes, pero antes, varios comisarios mayores pasarán a ser comisarios generales.
Para ello contarán con el respaldo de intendentes del Conurbano, funcionarios del Gobierno y hasta jueces, entre otros.
Fuentes policiales revelaron que a la hora de analizar los legajos de los potenciales candidatos a comisarios generales, cada uno de ellos empezó a jugar un papel significativo pese a que la última palabra es del gobernador.
En ese aspecto, el jefe de la Departamental San Martín, Mario Briceño, tiene el aval del intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto; el titular de la Departamental Conurbano Norte, Jorge Nasrala, cuenta con el respaldo del jefe comunal de Tigre, Sergio Massa; mientras que el de la Departamental Pilar, Gustavo Reale, posee el visto bueno del intendente de José C Paz, Mario Ishi, y del senador Roque Cariglino.
Por su parte, el jefe de la Departamental Quilmes tiene el apoyo del ahora senador Aníbal Fernández; el de la Departamental Almirante Brown, Carlos Perillo, tiene el okey de los intendentes de Ezeiza, Alejandro Granados, y de Almirante Brown, Darío Giustozzi.
Asimismo, el titular de la Departamental Bahía Blanca, Héctor Maggi, es impulsado por el jefe comunal de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein; y el de la Departamental 25 de Mayo, Alejandro Blanco, es respaldado por el diputado provincial Guido Lorenzino.
Por último, el juez federal Norberto Oyarbide también aparece en esta nómina, ya que según se pudo saber, avala al titular de la DDI de Lomas de Zamora, Fabián Tosso, y también recomendaría el ascenso a comisario mayor del comisario inspector Juan Abramo, quien se desempeña como jefe de la Departamental Lanús.
De todas maneras, en el Ministerio de Justicia y Seguridad analizan los legajos de los candidatos para evitar reclamos de organismos de derechos humanos.
En ese aspecto, los comisarios Reale y Tosso trabajaron en la Brigada de Investigaciones de Lanús cuando el jefe era Mario “Chorizo” Rodríguez, cuestionado seriamente por su desempeño en la fuerza, por lo que ambos casos serán examinados de manera puntual.
Otro caso similar podría ser el de Briceño, ya que en jurisdicción de la Departamental San Martín se produjeron los asesinatos de los menores Mauricio Ramos y Franco Almirón, en febrero pasado, tras el descarrilamiento de un tren en la localidad de José León Suárez.
Lo que sí, se está mostrando con todos estos aprestos que con esta renovación de la Policía la clase política se adueñó de la misma y consecuentemente también lo hace con parte de la justicia.