UN HOMBRE BALEADO Y UN CHICO APUÑALADO… LA VIOLENCIA ESTÁ INSTALADA EN GARÍN

Las amenazas y las agresiones entre vecinos en Garín ya son cosa corriente y provocan que la policía tenga que ocupar personal para intervenir en este tipo de sucesos y también en atender la parte administrativa de los mismos descuidando su trabajo de fondo que es prevenir la comisión de delitos.
En oportunidades, las agresiones van más allá de un simple enfrentamiento para convertirse en hechos más graves, por ejemplo el caso del hombre que balearon en la intersección de las calles Lavalle y Lavagnino. El hecho ocurrió el viernes pasado a las 20.30 y la policía tomó conocimiento del mismo por un llamado telefónico formulado al 911.
Los oficiales que fueron enviados al lugar encontraron a un hombre que se identificó como David Barrionuevo (21), el que tenía una herida de bala en el glúteo. Según sus dichos, fue atacado por dos personas y pudo reconocer a una de ellas. El herido fue trasladado al hospital de Escobar siendo atendido en la guardia del nosocomio.
Ayer, aproximadamente a las 6 de la mañana, otro llamado al 911 daba cuenta que en la intersección de las calles Santa Fé y José Hernández dos grupos de adolescentes que habrían salido del boliche “Ibiza” se trenzaron en feroz pelea hasta que uno de los participantes visiblemente herido con un elemento cortante, cayó al suelo como fulminado. Según una fuente policial, personal de Defensa Civil de la Municipalidad de Escobar, tuvo que realizar tareas para reanimarlo y trasladarlo posteriormente al Centro de Salud local donde lo identificaron como Maximiliano Arovi (16), el que una vez curado fue entregado a uno de sus progenitores por la policía.
La frase “menor de edad” en las noticias de policía se repite una y otra vez. Los chicos maleantes entran en la comisaría reiteradas veces por haber cometido distintos delitos pero desde el fuero Penal Juvenil resuelven que sean entregados a sus progenitores; por supuesto que esta resolución está ajustada a derecho, pero el menor en lugar de ser recuperado o al menos contenido por sus padres, vuelve a las calles para seguir delinquiendo.
Por otro llamado al 911 formulado por un vecino de la calle Ayacucho al 700 el que dio cuenta que en la intersección de las calles Andes y Oliveira César un grupo de jovencitos estaban provocando desórdenes. Cuando un patrullero de la comisaría de Garín con dos oficiales llegó al lugar se produjo un desbande y uno de los que se dio a la fuga arrojó al suelo un bulto que fue recogido por otro de los componentes de la patota al que los uniformados pudieron aprehender, tratándose de un menor de edad que tenia en su poder una pistola automática calibre 7.65 mm.; el chico fue llevado a la comisaría donde iniciaron una causa caratulada PORTACIÓN DE ARMA DE FUEGO DE USO CIVIL CONDICIONAL con intervención del Fuero Penal Juvenil, desde donde dispusieron que el menor fuera entregado a sus progenitores.