PROCESAN Y EMBARGAN A VILMA RIPOLL POR HABER CORTADO LA PANAMERICANA

Era hora que algún representante de la justicia mirara hacia los sufridos trabajadores que tienen que viajar a diario por la Panamericana utilizando diversos medios para poder llegar a sus empleos o regresar de los mismos después de una agotadora jornada y se encuentran con la sorpresa de que la Panamericana fue cortada por una protesta, si es que a este delito se lo puede describir así.
Se trata de la ex diputada Vilma Ripoll, quien participó de un bloqueo junto a trabajadores de la empresa Kraft-Foods (ex Terrabusi).
La dirigente de izquierda fue procesada y le trabaron un embargo por 120 mil pesos por haber participado de un corte de tránsito junto a unos pocos empleados de la empresa Kraft-Foods en la Panamericana.
Según un medio nacional esta agitadora social habría dicho: “Me procesaron por cortar una ruta. Además me pusieron un embargo de 120 mil pesos. El delito es corte de ruta nacional. Es la primera vez que el procesamiento es por ir a apoyar… ” habría dicho la ex diputada sin tener en cuenta que por unos pocos, muy pocos perjudicó a varios miles de trabajadores.
Ripoll habría argumentado que no tiene dinero para pagar el embargo y reforzó su postura asegurando que su casa la compró con un crédito hipotecario. “Que los que vamos a apoyar seamos procesados es una mala señal. Tendrán pensado atarnos de manos”, habría reflexionado la pseudo dirigente.
La gente común quiere que antes de atarle las manos la justicia la mande aunque sea un corto tiempo a “la sombra”. Cosa que también deberían hacer con todos los que cortan las rutas y calles de todo el país.
En oportunidad que se produjeran los cortes de la Panamericana por el conflicto de la empresa Kraft-Foods, la mayoría de las personas que estaban impidiendo la libre circulación de la autopista no eran trabajadores, eran agitadores sociales que nada tenían que ver con el tema, allí también se pudo ver al conocido agitador escobarense “El Chino Pérez” un vago contumaz al que se lo suele fotografiar hablando con políticos locales para obtener de ellos alguna dádiva.