MALAS NOTICIAS PARA EL EX INTENDENTE LUIS ABELARDO PATTI

Preso en la cárcel de Ezeiza y condenado a reclusión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, el ex subcomisario de la policía Bonaerense podría pasar el resto de su vida entre rejas sumando años y años por el secuestro y asesinato de los militantes peronistas Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi, ocurrido en mayo de 1983.
Según un dictamen de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario el sobreseimiento de Patti y de los suboficiales Juan Amadeo Spataro y Rodolfo Diegues fue anulado, dando lugar a los reclamos del fiscal federal de San Nicolás Juan Patricio Murray y de los representantes de las hermanas de Cambiaso que habían solicitado la anulación de los sobreseimientos de Patti.
Tal como lo publicó Realidades, en agosto de 2010 el juez Villafuerte Ruzo había decidido reabrir la causa, Silvio Duarte, el defensor de Patti, apeló a la reapertura, y finalmente la Cámara local refrendó lo actuado por el juez.
Los hechos se iniciaron el 14 de mayo de 1983, en el bar “Magnum”, ubicado en la calle Córdoba y Ovidio Lagos, de Rosario. Con posterioridad trasladaron a Cambiaso y a Pereyra Rossi a la ciudad de Lima, partido de Zárate, provincia de Buenos Aires, donde se simuló un enfrentamiento con policías y ambos resultaron muertos. Según el fiscal Murray, la investigación “se llevó adelante ante la Justicia Ordinaria cuando debió hacerse ante la Justicia Federal”. Y que “el auto de sobreseimiento dictado por la justicia ordinaria en favor de los encartados, convertido en definitivo por el transcurso del tiempo, resulta ser nulo por controvertir el orden público constitucional y procesal por resultar un absurdo jurídico”. “En definitiva”, agregaba el fiscal en su presentación del 2005, “una investigación llevada adelante por la justicia de facto, y una pretendida autoridad de cosa juzgada, en el contexto histórico político premencionado, y con las falencias detalladas, no pueden prevalecer por sobre el derecho de las víctimas y la sociedad en general de conocer la verdad de lo acontecido y procurar el castigo de los responsables de los hechos y de su encubrimiento. Más aún, estando enmarcados los hechos cometidos en perjuicio de las víctimas dentro de los denominados delitos de lesa humanidad, la persecución de estos posee carácter imprescriptible”. Con estos argumentos, Villafuerte Ruzo le dió la razón, pero Silvio Duarte, el abogado defensor de Patti, apeló la medida con resultado en su contra.
Con fecha 1º de julio, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, con la firma de Guillermo Toledo, Liliana Arribillaga, Carlos Carrillo, Edgardo Bello, Elida Vidal y Fernando Barbara resolvieron ratificar la reapertura de la causa.