EN ESCOBAR DETUVIERON A UN HOMBRE Y LE SECUESTRARON EL TELÉFONO CELULAR DE LA DOCENTE DESAPARECIDA

Un hombre de 48 años fue detenido en Escobar durante un allanamiento en su vivienda, en la cual se encontró un teléfono celular de la docente Silvia Prigent (50) (foto), desaparecida desde el 29 de diciembre último, informaron fuentes policiales.
La captura se concretó en las últimas horas tras un allanamiento realizado en una casa ubicada en Mateo Gélves al 1900, donde fue hallada y secuestrada la carcaza sin el chip del teléfono Samsung touch de Prigent.
El detenido, identificado por la Policía como Juan Carlos González, registra antecedentes penales de 1995 en una causa por contrabando de mercadería.
Además del teléfono celular de la mujer desaparecida, en el allanamiento efectuado en la vivienda de González, una casilla ubicada detrás de una carnicería, los investigadores encontraron una zapatilla que dio positivo en el peritaje con el reactivo luminol, evidenciando rastros de sangre.
Los peritos de la Policía Científica levantaron las muestras, las que ahora serán sometidas a distintos análisis para determinar si pertenecen a Prigent.
Silvia Prigent, de 50 años, desapareció el 29 de diciembre cuando iba a hacer unas compras y el hecho fue denunciado por su esposo, Daniel Sfeir, poco después de la medianoche de ese día, luego de varios llamados al celular de la mujer, que no respondía.
El jueves pasado, a partir de un dato que recibió la familia, la Policía rastrilló un sector de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz en busca de la maestra, pero el operativo resultó negativo.
El mismo día, el esposo de la docente buscada, tras acceder a un pedido de los investigadores, llevó su auto, un Ford K bordó, a la comisaría de San Fernando, en cuyo estacionamiento fue sometido a peritajes.
Luego, también con la anuencia de Sfeir, una comisión policial buscó huellas y efectuó observaciones en el interior de la vivienda de Juan Domingo Perón 220, desde donde la dueña de casa salió el jueves 29 de diciembre a las 18.30 y no volvió.
El esposo, que lleva 23 años casado con Silvia, aseguró que la relación matrimonial es buena, aunque los hermanos de la mujer dicen que hace varios años que no tienen trato con él por “cuestiones familiares”. Sfeir no estuvo en la marcha que el martes encabezaron los hermanos de Silvia para pedir su aparición sana y salva, pero aclaró luego que no pudo hacerlo porque a esa hora estaba declarando ante la Policía.
El hombre participó, en cambio, en la revisión minuciosa de las filmaciones de cámaras de seguridad de la zona.