EL AFFAIRE DE LAS “MADRES…” Y SCHOKLENDER LLEGÓ A PILAR

En un barrio cerrado de La Lonja denunciaron que “entraban camiones con materiales de construcción de la Fundación Madres de Plaza de Mayo” y se dirigían a la casa de Pablo Schoklender. Además en ese lugar, los hermanos e integrantes de la empresa cuestionada, son dueños de 7 lotes. La investigación llegó hasta el barrio cerrado “El Patacón”, ubicado en la localidad de La Lonja, en donde los hermanos Schoklender y allegados son dueños de al menos 7 lotes de un total de 15 fracciones.
Pero eso no es todo, desde ese barrio, los vecinos que lo habitan habían denunciado que en reiteradas oportunidades vieron llegar camiones de la Fundación Madres de Plaza de Mayo con materiales de construcción que se dirigían a la casa de Pablo Schoklender. El dato está incluido en la causa por fraude contra los Schoklender por haber usado en su beneficio bienes de la entidad en la que se desempeñaban ya que ambos eran apoderados de la Fundación de Madres. Oyarbide que investiga a Schoklender, a su hermano Pablo y a otros nueve imputados por irregularidades en el manejo de fondos públicos entregados a la Fundación Madres…   para la construcción de viviendas sociales, se hizo presente en “El Patacón” para allanar las viviendas y construcciones pertenecientes a los Schoklender y gente de su entorno El juez fue acompañado por personal de la Policía Federal e incluso un helicóptero de esa institución colaboró para obtener imágenes fotográficas desde el aire.
Antes de retirarse Oyarbide señaló que se encontraron elementos de sumo interés para la causa, asegurando que los materiales utilizados en dos construcciones son similares a los módulos que se usan para construir las casas de la Fundación. Según una fuente, el magistrado también  analiza decenas de cheques sospechosos secuestrados hace 12 días cuando se allanó la sede de la empresa Meldorek y las oficinas de diferentes empresas ligadas al ex apoderado de la fundación.
Estas firmas se encuentran investigadas desde la semana pasada como parte de una supuesta red sospechosa de ser usada por Schoklender para blanquear los fondos desviados de la fundación que lidera Hebe de Bonafini. A nombre de esas compañías, entre las que se encuentran dos financieras, se hallaron autos de alta gama, casas, departamentos, yates y hasta dos aviones.