AMENAZÓ A LOS VECINOS, VIOLÓ UN DOMICILIO, ESTABA ARMADO, TENÍA DROGAS, UNA MOTO CON PROBLEMAS Y AGREDIÓ A LA POLICÍA

Prácticamente se trata de un caso que en el argot policial lo señalan “está para tirarle con el Código Penal por la cabeza”.
Como toda crónica esta también tiene un principio, pero nadie sabe cual será el fín. Fue cuando el sábado pasado al mediodía un llamado formulado por un vecino de Maquinista Savio al Call Center 911 alertó a la guardia de la comisaría local que en la calle Las Violetas al 3.300 había un sujeto pretendiendo ingresar a las viviendas y amenazando a los vecinos.
Un patrullero con dos oficiales, el capitán Pedro Lukes y el subteniente Ricardo Rojas, llegó al lugar indicado pero el sujeto ya no estaba; un vecino describió al desconocido, los oficiales salieron en su busca y lo ubicaron a dos cuadras pero el hombre, que montaba una motocicleta, lejos de acatar la orden policial de detenerse, se dio a la fuga y al ver que lo alcanzaban abandonó la moto y se metió en una vivienda de donde finalmente logró escapar por los fondos.
Los policías incautaron la moto, marca Corven, modelo Energy de 110 cc., que no tenía patente y desde la comisaría les avisaron que una vecina llamó por teléfono diciendo que el sujeto estaba nuevamente en la calle Las Violetas al 3.300. La providencial llegada del móvil Nº 5 de la Patrulla Comunitaria de Escobar, conducido por un agente preventor de ese área acompañado por el sargento de policía Maximiliano Lohmann facilitó las cosas y esta vez, a pesar que el desconocido escapó nuevamente, los policías lo alcanzaron, lo redujeron y tuvieron que desarmarlo porque en su cintura tenía un revolver marca Bagual calibre 22 largo y en los bolsillos 18 “bagullos” de picadura de marihuana.
Este As del delito fue trasladado al asiento seccional donde al identificarlo comprobaron que se trataba de un menor de 16 años, con domicilio en la calle Garibaldi al 2000, del Bº Rincón de Milberg, partido de Tigre. La causa que le inicio la fiscalía del Fuero Penal Juvenil fue caratulada “Amenazas Calificadas, Violación de Domicilio, Tenencia Ilegal de Arma de Fuego de Uso Civil y Tenencia ilegal de Estupefacientes”.
A pesar de esta carátula espectacular ( de la que al parecer olvidaron la moto), el “Pobre Angelito” quedó en libertad por disposición judicial.
Un ejemplo más del por que el delito avanza día a día. El desplazamiento de dos móviles, la intervención de cuatro uniformados que en casos como el de este “loquito” se juegan la vida o corren el riesgo de ser denunciados antojadizamente por apremios, a lo que hay que agregar el trabajo administrativo en la comisaría y en la fiscalía… ¿ Para que ?, para que todo termine con la libertad del inculpado que ahora puede estar robando o tal vez asesinando a alguien.