Efectivos de la Dirección de Infantería de la Policía bonaerense que funciona en 1 y 60 dejaron sin efecto la medida de auto acuartelamiento que se había iniciado en solidaridad con los efectivos sancionados por los incidentes registrados el lunes en la Legislatura provincial con militantes de la agrupación “La Cámpora”, situación que se extendió a otras localidades, como La Matanza, Avellaneda, Mar del Plata, Wilde y Glew.
En este marco, el capitán Walter Revoredo, quien estaba a cargo del grupo que dispersó a los militantes kirchneristas, confirmó que declararán ante Asuntos Internos de la Fuerza y hasta tanto no haya una definición acatarán lo dispuesto por la Justicia.
“Todavía no está garantizado que nos vuelvan a tomar”, dijo esta tarde Revoredo, señalando que una vez que presten declaración “veremos si esto se descomprime o no. La esperanza siempre está, hasta que no declaremos es positivo”, aseguró. “Los compañeros están a favor nuestro y de seguir con el reclamo. Lo que nos pasó a nosotros le puede pasar a cualquiera”, argumentó para justificar la medida que habían tomado por la mañana.
Todo comenzó el lunes último pasado cuando se produjo un incidente dentro de la Legislatura provincial en momentos en que el gobernador Daniel Scioli asumía su segundo mandato. El grupo de policías que dirigía Revoredo, siguiendo una orden superior impidió que este numeroso grupo pertenecientes a la agrupación kirchnerista “La Cámpora” llegara a los palcos por significar un peligro de derrumbe de los mismos. La reacción de los militantes fue la de empujar y golpear a los uniformados que tuvo que reprimirlos usando la fuerza . La refriega terminó con casi todos los policías golpeados al igual que dos de los militantes oficialistas .
A raíz de este hecho, el gobernador ordenó desafectar a los seis uniformados que participaron de los incidentes .