Nuevamente los amigos de lo ajeno, los que en la jerga denominan “yugueros” incursionaron por las calles céntricas de Belén de Escobar  sustrayendo automotores y motocicletas estacionados en la vía pública, esta modalidad, la sustracción de motos, es más frecuente que hace unos meses atrás.
En la calle Travi, entre Rivadavia y Sarmiento, Juan Vallejos estacionó un Renault 11 color gris, patente UEN 525, cuando lo fue a buscar no lo encontró, en el poco tiempo que estuvo estacionado, a pesar que estaba bien cerrado, se lo sustrajeron. Nadie vio nada.
Ayer, Andrés Oberosler estacionó su motocicleta Brava Apolo, color azul y negro, ptte. GRD 355, en 25 de Mayo y Rivadavia. La dejó a las 17:30 y 15 minutos después la fue a buscar y ya se la habían hurtado. Nadie vio nada.
En Don Bosco entre Colón y las vías, Héctor Freire estacionó su motocicleta Zanella Zapucay 125, patente GXZ 981, aproximadamente a las 22 hs., dos horas después fue a buscarla y no la encontró.
Ayer, Roberto Romano estacionó su camioneta Chevrolet S 10 color azul, ptte. CXE 540 en Tapia de Cruz entre Rivadavia y Sarmiento, su ausencia duró tan solo 45 minutos, tiempo suficiente para que se la sustrajeran. Nadie vio nada.
Demás esta en insistir que los sujetos que circulan por las calles de la provincia con un auto o una moto robada, de acuerdo a los términos de la ley, se les hace un proceso por encubrimiento e inmediatamente recuperan su libertad y vuelven a las calles para seguir robando, parece el juego del “Gran Bonete”.